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Diana Aisenberg

Becaria - Taller de investigación sobre la práctica artística y su proyección social- Buenos Aires 2001

 

"podría dar la vuelta al mundo en un vocablo"
José Antonio Marina·


Historias del arte: diccionario de certezas e intuiciones se compone de palabras en idioma castellano que con su uso contribuyen a la construcción del discurso del arte actual.
La edición de este nuevo diccionario se realiza con el aporte de colaboradores argentinos y extranjeros de distintos campos del conocimiento y del arte (artistas, críticos, coleccionistas, escritores, periodistas, historiadores, docentes y expertos en educación, ingenieros, químicos, matemáticos, abogados, diseñadores, estudiantes de arte). Se trata de un trabajo colectivo que hasta la fecha lunes 16/03/2002 cuenta con cuatrocientos doce colaboradores registrados. Esta modalidad de trabajo responde a la intención de incorporar la mayor cantidad de escribientes que puedan dejar registro de sus reflexiones. Se recepcionan distintos tipos de colaboraciones: citas, compilaciones, autoría de significados reales y ficcionales, que aportan a la diversidad de definiciones y cuestionan el sentido mismo de la palabra definición. Como resultado, el concepto de diccionario se vuelve objeto de investigación.

En muchos casos, el registro de un determinado vocablo realiza un recorrido que parte de su uso original y atraviesa el de las artes visuales, el de distintas disciplinas, nuevas tecnologías, incluso el uso de ese término en el lenguaje coloquial.
A las definiciones convencionales también se les suma el universo de lecturas que propician la redefinición de los términos. Cada palabra tiene su propio contexto de enunciación y aparece vinculada a los más variados tipos textuales: literarios, filosóficos, científicos, diálogos, cartas personales, correo electrónico, textos de tradición oral, etc.

Este diccionario se construye generalmente por vía digital. La acción consiste en el envío por e-mail de la solicitud de una definición y sus correspondientes respuestas son editadas en un programa para el diseño de página digital. Hasta la fecha se han recibido quinientos cuarenta y siete términos y se han editado doscientos ochenta y cinco

La práctica de libertad de este proyecto promueve tanto la escritura como la inclusión de esos textos en un soporte mayor. Esta práctica tiende a abrir puentes entre los cortes de acumulación del saber que se sucedieron en nuestro país debido a los golpes militares, pone en circulación conceptos y los renombra y constituye una herramienta de enunciación contrapuesta al silencio de las dictaduras.

Historia del diccionario

Después de escuchar durante años que toda realización que contiene robotitos se la llama futurista, que cualquier mancha que chorrea es expresionista y de entender que las personas que se acercan a estudiar pintura desconocen lo que ya saben en relación al lenguaje visual como si no viviéramos en una selva de imágenes, decidí dar un seminario en el Centro Cultural Ricardo Rojas, que llamé Historias del Arte. En ese espacio me dediqué a profundizar los términos que se usan para hablar de arte, haciendo hincapié en cómo mirar la historia, en la mirada del artista y la mirada del que mira. Así se fue generando una red de investigación y reflexión entre los alumnos.

Los conceptos se organizaban por orden alfabético y fue en esa operación donde comenzó la historia de este diccionario. Cuando finalicé el seminario seguí este trabajo en soledad hasta que el día del cumpleaños número catorce de Pablo Palacios, el hijo de la artista Marina de Caro, dos invitados amigos de Marina, se enteraron de este proyecto y preguntaron si podían participar. A ellos, Silvana Franzetti, poeta, y Alberto Damiani, filósofo, les debo la comprensión de que éste sería un trabajo común y sólo podría crecer en calidad y cumplir su función con la participación de los usuarios de esta lengua nuestra. Fue entonces cuando comenzaron a sumarse los amigos artistas y casi por arte de magia creció progresivamente el número de escribientes.

Los aportes de los colaboradores crecieron y también fue creciendo la calidad de las colaboraciones, se abrió el abanico de profesionales que generosamente entregan su punto de vista. Este es un diccionario hecho de regalos.

Mi oído se fue agudizando al uso de ciertos términos que se repiten en encuentros entre artistas, en los discursos de los alumnos y en las reuniones cotidianas. Además, comenzaron a sonar ciertas palabras en las convocatorias a salones, premios y concursos, que no se entienden y, en consecuencia, comencé a recibir llamados telefónicos de artistas perplejos frente a vocablos inciertos. De esos lugares elijo los términos para el pedido de definiciones.

Este trabajo cumple parte de su función cuando se genera una red de pensamientos, porque crece el número de personas que reciben al mismo tiempo, el mismo pedido de definición de un vocablo. No todos escriben, algunos se quedan pensando en los términos: primer objetivo cubierto. Muchos han confesado tener un archivo en su computadora, con todas las palabras que reciben. A veces, después de un año, el vocablo ejerce su fuerza mágica y alguien empieza a escribir, aumenta el número de personas capaces de dejar registro escrito de sus pensamientos. La reflexión sobre el lenguaje se instala como un hecho cotidiano: segundo objetivo cubierto. A la vez que creció el número de colaboradores también nacieron consultas en forma de pregunta: ¿qué tenés de ficción? o ¿tenés la palabra valiente? Estas preguntas se transformaron en pedidos generales y el acopio de información fue destinado tanto al diccionario como a quien generó la pregunta.

El diccionario se va materializando en diversas versiones y va tomando diferentes nombres como respuesta a pedidos específicos, por ejemplo, desde su número once, la revista ramona publica extractos del diccionario bajo el título Pequeño Daisy Ilustrado, porque Daisy es el nickname de la dirección de correo electrónico por la cual se efectúan los pedidos de definiciones. También apareció como texto de catálogos de arte, se subieron fragmentos del diccionario en páginas web, como por ejemplo www.proyectovenus.org/daisy, que es el sitio de la revista Ramona, con el título Diccionario de certezas e intuiciones de Daisy, en el sitio arteuna.com. aparece como página de artista y también en el proyectotrama.com.ar/diccionario.

El pedido de definición aparece en la sección clasificados de la revista Hecho en Buenos Aires, publicación de actualidad escrita por periodistas profesionales y vendida por personas en situación de calle y marginados que a través de la venta obtienen un ingreso.

La versión libro sintetiza el pasaje del diccionario por el taller de investigación TRAMA. En el transcurso de este taller, se fueron sumando los términos práctica artística y proyección social, que aparecían en la convocatoria, y también me dediqué a investigar sobre ciertas palabras que sintetizan las inquietudes de algunos de los proyectos seleccionados. Con el fin de dar a conocer parte de este trabajo, se eligieron cien palabras porque sí.

En este momento, a partir de la iniciativa de la artista Mariela Scafatti se están produciendo volantes en serigrafía con la misma inscripción que llega a las personas vía email, invitando a la escritura. Estos papeles se repartieron en mano por primera vez, el domingo 21 de abril en el Encuentro de Zapatos Rojos, sitio de poesía donde, se leyeron en público los textos editados.

La valoración y el registro de nuestras reflexiones son acciones que estuvieron relegadas e incluso censuradas a lo largo de nuestra historia. El diccionario como proyecto sueña con la recuperación de estas acciones.

A partir de la versión libro surgió la invitación de poesia.com a enviar a sus 25 mil suscriptores a enviar el pedido electrónico de definición junto con el poema del día. A través de esta iniciativa fue posible sumar colaboradores hispanoparlantes, residentes en distintas ciudades del mundo, por ejemplo, Barquisimeto, Estado Lara Venezuela, Pirapora Brasil, distintas ciudades de México, El Salvador , Chile, España, París, Tokio, así como ciudades de la misma Cuba.

Diana Aisenberg


Debate del día jueves 22 de noviembre de 2001 posterior a la presentación de Diana Aisenberg: "Historias del arte – Diccionario de certezas e intuiciones". Ciclo de debates Redes, contextos, territorios


Diana Aisenberg, 1958, artista plástica/docente.
Su trabajo puede visitarse en los sitios: arteuna.com, asombrarte.com.
Oya-es.net; LATINARTE.com; enfocarte.com; Visual Showcase, a
contribution to the Forum of Universes in Universe; ramona
www.cooltour.org/daisy, www.proyectotrama.com.ar.

Ternada por la Asociación De Críticos Argentinos por su Acción Docente.
Desde 1982 se dedica a la docencia de arte. Está a cargo de los cursos
de pintura, entrenamiento y clínica en el Centro Cultural Ricardo Rojas
Universidad de Buenos Aires. Coordina clínicas de artistas para el
análisis de obra en Buenos Aires, Bahía Blanca y S.M. De Tucumán.
Anteriormente se desempeñó como docente de Morfología en la Facultad de
Diseño Gráfico, UBA Bs. As.; Centro Cultural Borges ; ABM; ICAI y en la
Escuela Para Maestros De Teatro de San Miguel. Colabora con la revista
ramona y en la revista hecho en buenos aires.

E-mail: daisy@2vias.com.ar

 

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