Texto publicado en Zonas
de Silencio, editado
por la Rijksakademie van beeldende kunsten,
Amsterdam, 2001 .
Escena Uno: Antes del nuevo museo
Tocar notas inconexas acerca
de lo que pasará del mundo es passé: Después
de todo, ¿no han hecho un espléndido trabajo los
grandes artistas y escritores del siglo pasado?
Gracias a ellos, la profunda contrautopía apenas es una
extraña en la historia de la creatividad en nuestros tiempos.
Pero estos quehaceres de futuros repletos de tiranía han
sido llevado demasiado lejos. ¿Por qué no podemos
decir algo optimista sobre el camino que hemos recorrido? De cualquier
forma, la globalización en el arte nos está llevando
a un público en medio de naciones donde se celebra la diferencia
cultural, donde hay respeto mutuo por las condiciones creativas
de otros.
Coro: ¡Celebra la pluralidad!
¡Bienvenido a un nuevo mundo! ¡No a la tiranía
del progreso, no a la ansiedad de influencia! ¡Que no
existan más monólogos! ¡Bienvenido a la
polifonía!
¿Pero qué de la conciencia
dóblemente destinada? ¿Cómo celebraremos
cuando tenemos todavía que estar de luto y reconciliar?
¿Qué será de aquellos que han aprendido a
mirarse con la mirada de otros, qué escala de valores ha
sido impuesta por sus conquistadores?(1)
Coro: ¡Abajo con el
facismo! ¡Abajo con el imperialismo! ¡Abajo con
el neoimperialismo!
¡Adelante los derechos de la mayoría silenciosa
por tanto tiempo! ¡Demasiado tiempo! ¡Abajo los
invasores, conquistadores, destructores de nuestra pureza cultural!
¡Adelante! ¡Seremos inmensos otra vez, como lo fuimos
alguna vez!
Sí, sí, pero
no tan de prisa. Primero debemos establecer principios sanos que
aseguren respeto mutuo. Déjenme ponerme en la tarea de moderador
para nuestra nueva comunidad. Desde ahora todas las personas serán
iguales (Aparte: algunos más, algunos menos). Unámonos,
y que haya entonces más espacio de expresión para
voces que hasta ahora no han sido escuchadas. Que exista más
interacción, diálogo y comprensión. ¡Estos,
y solo éstos pueden ser los fundamentos de una nueva era,
donde nadie puede hablar a otros por encima del hombro! Permítanme
organizar estos encuentros, e invitar a los mejores entre nosotros
para que hablen. Estará lo mas auténtico y representativo
de cada cultura. Todos estaremos representados, ¡nadie excluido!
Coro: ¡Viva! ¡Que viva
la cultura participativa!
Seriamente, ¿no crees que vas
demasiado rápido? ¿Has pensado lo que ésto
significa? ¿Dices que es necesario que exista igual acceso
para todos, pero ¿acceso en qué términos,
por medio de qué lenguaje? Yo pregunto nuevamente: ¿Qué
será de aquellos que han aprendido a hablar en lenguas
apropiadas como suyas? ¿Cuáles de sus voces llamarías
auténticas?¿Este nuevo sistema reconoce que podría
ser peligroso jugar con esencias, así como con autenticidad?
¿No estamos volviendo al mismo modelo donde los poderosos
muestran lo que consideran lo más representativo de sus
varios dominios de exhibición en un solo sitio?
¡Por supuesto que no!
¡Cómo puedes siquiera sugerir tal cosa! Estamos muy
conscientes de que la diversidad debe ser respetada, que la autenticidad
puede significar diferentes cosas en diferentes lugares. Empecemos
contigo mismo: ¿Por qué no hablas de tus circunstancias
específicas, más bien deseando expresar un descontento
generalizado?
Coro: ¡Deja de causar problemas!
¡Comienza a apreciar la gloria de tu propia cultura! ¡Nada
de estos disparates subversivos, te lo advertimos! ¡Háblales
de cuán inmensas son nuestras tradiciones! ¡De
no ser por esos invasores, nosotros seríamos laejor nación
de todo el mundo!
Pero yo no quiero hablar de mi propia
cultura aislada, porque mi propia cultura no nació del
aislamiento. Nació de contacto, de mezcla y de intercambio.
Yo no quiero ser un "auténtico" nada. Esta insistencia
en cuanto a autenticidad en tu sistema huele a purismo, donde
no hay espacio para híbridos fértiles que reclaman
un origen diverso. Pienso que todo este principio de lo auténtico
nos pueda encerrar en categorías que nosotros mismos hemos
creado.
Entonces, ¿cómo
propones hacer frente a todos, si insisten en ser intransigentes
con principios fantásticos? ¡No, esto no se hará!
Todos debemos encontrarnos en una plataforma común, donde
los participantes representen la más significativa realidad
en sus contextos. Leyendo esta representación, el resto del
mundo entenderá esto contexto un poco mejor. Tendremos un
nuevo comienzo con un nuevo museo para todos. Uno para cada parte
del mundo que haya sido marginada hasta ahora. Uno para Asia, uno
para África, uno para Latinoamérica, uno para el Pacífico.
Coro: ¡Sí, absolutamente!
¡Permitan que instalemos aquí los mejores ejemplos
de arte que reflejen la gloria de nuestra antigua cultura! ¡Dejen
a las personas contemporáneas aprender de las maravillas
creadas por nuestros antepasados, y que emulen fielmente sus
ideales! ¡Entonces seremos sincero con nuestra herencia!
¡Nada de estas tonterías internacionalistas! ¡Esto
obstruye la creatividad genuina! ¡No es más que
una mueca de "su" progreso! ¡No existe una creatividad
genuina que pueda ser encontrada ahí!
Esta bien, démosle un chance.
Yo sigo vacilante ante esas ideas. Me ponen incómodo. Pero
estoy dispuesto a poner a prueba tu plan antes de discutir algo
más.
Escena 2: En el nuevo museo
¿Ves? Todas tus dudas
deben estar disipadas. Observa estas maravillosas manifestaciones
de arte provenientes de varias partes del globo. No sólo
son excelentes ejemplos de creatividad, sino que también
nos introducen rasgos esenciales de actividad cultural y política
en su parte del mundo. ¿Dónde más como en nuestro
museo encontrarás tal diversidad coleccionada bajo el mismo
techo? ¿En qué otro lugar oirías las voces
de aquellos que no tienen lugar en la tendencia actual? Aquí
puedes ver las más interesantes obras de todo Asia. Ahí
está una muestra de África, y más allá,
una proveniente del Pacífico. ¡Verdaderamente, ahora
podemos ver todo, saber todo, registrar todo, estudiar todo!
Coro: ¡Pero mira lo que has hecho!
¡Esto es horripilante! ¡Estas obras no son los mejores
ejemplos de arte contemporáneo de nuestro país
de ningún modo! ¡Estas imágenes y objetos
son una simple mofa de nuestra herencia! ¡Estos artistas
están jugando con los sentimientos de la gente en nombre
del arte! ¡Esto no se hará! ¡La verdadera
voz de nuestra cultura no será silenciada! ¡No
permaneceremos a un lado, mientras algunos supuestos artistas
y sus benefactores extranjeros, hacen declaraciones vicarias
sobre nuestra grandiosa nación!(2)
No sé de esto. Parece que no
puedo concordar con ninguno. Es bueno tener lugares donde se pueda
ver obras de varias localidades, pero, ¿no estamos cometiendo
el error de considerar estos ejemplos como reflejos de realidad
en sus propios contextos? Pensaría haber excedido la teoría
reflexiva en la historia del arte. Y, ¿qué sucede
con obras que se rehusan desempeñar el papel ilustrativo
de una realidad ficticia o diferente? Yo temo que sean completamente
excluidas de esta arena. ¿No estamos a punto de formar
un nuevo sistema de convenientes casilleros en los cuales localizar
esa obra?
Y, también temo las implicaciones de su recién encontrada
omnisciencia. Creo que es peligroso para cualquier agencia ponerse
en el lugar de control y legitimación. Hay sólo
un corto paso desde aquí a controlar la cultura. Mira lo
que está pasando con las relaciones económicas en
este nuevo mundo. Entre y dentro de naciones, las cosas llegan
a ser más difícil para quienes no forman parte de
la élite. En cuanto[M.E.59] a la mofa, disputo tu derecho
a vigilar la producción artística, en nombre de
la herencia o de los sentimientos de la gente. Si cedemos a esa
presión, nos veremos confrontadocon un siempre disminuyendo
espacio para la práctica cultural, para articular respuestas
a nuestras situaciones y el uno al otro. No olvidemos las contribuciones
críticas y creativas de los heréticos y los parias.
¡Cuán ignorante
y desagradecido eres! Que poco aprecias lo que estamos haciendo
por la causa de una comunidad mundial multicultural. ¿Por
qué no puedes tan sólo tomar tu lugar en el nuevo
orden y disfrutar el enriquecimiento que éste brinda? ¿No
entiendes que adoptando esta comunidad mundial multicultural te
dará beneficios sin precedentes? Hemos estudiado la situación
cuidadosamente antes de llegar a estas conclusiones. ¡Calma!
Deja tu desconfianza y paranoia. Si quieres ser parte de nuestra
comunidad, y disfrutar sus beneficios, tendrás que sentarse
atrás, y participar de acuerdo con los principios que hemos
concebido.
Coro: ¡Y cómo te atreves a defender
herejía y parodia! ¡Aquí aplastamos la herejía!
¡Abajo con la inmoralidad y promiscuidad en nombre de
la libertad! ¡Defiende la pureza de nuestra civilización!
¡Adelante nuestros elevados ideales espirituales! ¡Aplasta
las obras de nuestros enemigos! ¡Estas obras mancillan
nuestras creencias! ¡Derríbalo! ¡Despedázalo!¡Quémalo!
Este nuevo orden mundial sólo lleva
riqueza para quienes se conformen a sus reglas. Esas reglas son
injustas. Tu hablas de respeto por la diferencia, y por ahora,
es imposible permanecer diferente. Hay una constante presión
para integrarse en el mundo económico, para volverse parte
de un mundo cultural con sus normas indemocráticas. Artistas
no se atreven a quedarse atrás con respecto a sus colegas
de economías desarrolladas, ya que no serán vistos
como copistas. Aún, las audiencias supuestas ilustradas,
esperan que la obra lleve consigo señales identificables
de una cultura 'original'. El nuevo museo tiene lugares asignados
para todo. Sin embargo, esos lugares tienen que ser llenados de
manera de una exhibición etnográfica en una exposición
universal renaciente. Una insistencia en la uniformidad en un
espacio de producción, es acompañada por un premio
de especifidad cultural en otro. Este sistema alimenta las inseguridades
de aquellos que quieren vigilar la cultura, y censurar lo que
no es percibido como auténtico.
Yo no será complice en la atrocidad en nombre de la gloria
nacional.
Yo no quiero ser un auténtico espécimen de lo exótico
en tu nuevo museo.
Exijo mi derecho a no ser encasillado en un museo, pués
el citerio de este principio es falso.
Globalización no significa un mundo sin fronteras. Esta
reemplaza las fronteras presentes por otras más poderosas,
más insidiosas. Los límites pueden y dan espacio
para la violación del alma de la humanidad.
Yo me rehuso a ser ni "aquí", ni "allá".
Los seres humanos no son árboles, alguien dijo una vez.
El desarraigo puede ser valioso. Somos lo que somos por los cruces
de fronteras. Somos más ricos por la transgresión
creativa.
Como un residente del asilo psiquiátrico
de la relato de Manto, debo buscar mi fín en el interregno,
en la discontinuidad, en el rechazo a estar acomodado en la prisión
de las categorías.(3)
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Chaitanya Sambrani (1970) Estudió economia
y crítica artística en la Universidad Mabaraja Sayajirso
en Baroda, India. Ha enseñado historia y teoría del
arte en el instituto K. Rabeja para la Universidad de Arquitectura
de Mumbsi y en la Escuela de Artes de Camberra (Universidad Nacional
Australiana). Su trabajo sobre arte hindú del siglo XX apareció
en libros, periódicos y catálogos en India, Australia
y Singapur. Se encuentra actualmente completando su tesis de doctorado
en la Universidad Nacional Australiana, en Camberra.
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